EDUCACIÓN NUTRICIONAL

La Educación Nutricional está diseñada tanto para aquellas personas que padezcan algún desorden de la conducta alimentaria (como parte de una terapia integrada), como para aquellas personas que sólo pretenden aprender a comer correctamente. Supone un aprendizaje de hábitos adecuados de alimentación, a través de un asesoramiento personalizado, ello implica que aprenderás a comer correctamente, llevando una alimentación equilibrada y manteniendo los logros conseguidos.

 

¿QUIERES SABER SI LLEVAS UNA ALIMENTACIÓN SANA Y EQUILIBRADA?

 

Echa una ojeada a esta tabla de hábitos alimenticios incorrectos a ver si te identificas con alguno de ellos...

 

 

 HÁBITOS ALIMENTICIOS INCORRECTOS

 RELACIONADOS CON…

 

EJEMPLOS

La composición de la dieta

 

Dietas desequilibradas (hiperproteica, macrobiótica, vegetariana).

Exceso de grasas, precocinados, alimentos industriales (bollería, pizzas, hamburguesas).

Déficit en vegetales.

Escasa variedad.

 

La cantidad de alimentos

 

Comer en exceso o hacerlo de forma insuficiente.

Negarse a comer o rechazar ciertos alimentos específicos (verduras, pescados, legumbres).

 

La frecuencia de las comidas

 

Picar entre horas.

Saltarse una comida.

Comer chuchería, refrescos, café, bebidas alcohólicas, etc.

 

El tiempo

 

Tardar mucho, o comer de forma excesivamente rápida.

Alterar los horarios de la comidas con frecuencia.

 

La forma de comer

 

Hacer alguna comida de pie de forma habitual.

Comer mientras se realizan otras actividades.

Tragar bocados sin apenas masticar.

Forzarse a terminar el plato, aunque se esté saciado.

 

El entorno físico

 

Comer en el lugar de trabajo, sin interrumpir la actividad laboral.

Entornos poco amables (ruidoso, mal acondicionados, etc.).

Realizar comidas frente al televisor.

Utilizar estímulos distractores con los niños (juguetes, cuentos, etc.) durante las comidas.

 

El entorno social

 

Comidas de negocios.

Comidas de solitarios.

Utilizar la comida como refuerzo o castigo.

Modelos de conducta alimentaria incorrecta habitualmente presentes.

 

Los estados emocionales

 

Discusiones y broncas a la hora de comer.

Comer para minimizar la ansiedad.

Ingerir cantidades excesivas o no probar bocado, en función del estado de ánimo.

 

La destreza y el placer culinarios

 

Comer cualquier cosa con tal de no meterse en la cocina.

Excesos gastronómicos frecuentes.

 

 

¿Sabías que...?

En la medida en que se mastican más los alimentos, la lipasa salivar (una de las enzimas que contiene la saliva) se segrega en mayor cantidad. Esto favorece que la comida se digiera en mayor proporción en la boca, facilitando el proceso de digestión posterior.

Buscar