|
Según los especialistas, los cambios en la alimentación y los nuevos estilos de vida son los principales desencadenantes en el aumento de la obesidad. Muchos padres tienen que dividirse entre las múltiples tareas, laborales y domésticas, viéndose obligados a ofrecer una comida rápida y de baja calidad a sus hijos. La bollería industrial, las comidas precocinadas y, por supuesto, las golosinas, acaban por convertirse en un hábito, consumiendo comidas atractivas por su aspecto pero que no llevan los nutrientes ni las vitaminas necesarias para que los niños crezcan fuertes y sanos.
|
Los padres, del mismo modo que muchos abuelos, también pecan con la preocupación exagerada por la cantidad de comida que consumen los niños. Les ofrecen unos menús suculentos sin considerar las proporciones de grasas, azúcares, y otros componentes que solo conducen a un sobrepeso. Lo ideal, según los expertos, es que un niño consuma unas 2.000 calorías diarias y que, la mitad de ellas, esté cubierta por los hidratos de carbono, un tercio por las grasas y el resto por proteínas.
Aparte del consumo de alimentos con alto contenido en grasas y azúcares, el sedentarismo de muchos niños les conduce también al sobrepeso. El practicar una actividad física es esencial para su crecimiento y su salud. El estilo de vida que llevan los niños también ha cambiado mucho.
|
 |
La mayoría de las actividades que realizan se concentran en torno a la televisión, al ordenador y a los videojuegos. Muchas familias, por la falta de tiempo o por comodidad, acaban dejando a los niños delante de la televisión toda una tarde, en lugar de llevarlos al parque o a cualquier otra actividad que les favorezca más. Los juegos al aire libre, las excursiones, los deportes, etc., son cada día sustituidos por actividades sedentarias. Según las últimas encuestas, los niños españoles pasan una media de 2 horas y media diarias viendo la televisión y media hora adicional jugando a los videojuegos o conectados a la Red.
Existen, además del mal hábito alimentario y la falta de actividad física, que son los que encabezan los motivos por los que los niños alcanzan sobrepeso, otros factores que determinan la obesidad infantil. De esta forma, pueden darse influencias sociales, fisiológicas, metabólicas y genéticas.
|